domingo, 21 de noviembre de 2010

Nutrición equilibada

Somos un motón de células que con diferentes funciones y en una cooperación asombrosa se ayudan continuamente para constituir un ser vivo. Esas células necesitan energía, que se les proporciona con los alimentos que diariamente consumimos. Todos los alimentos son procesados por el cuerpo que busca los nutrientes que necesita para su desarrollo y funcionalidad. Una nutrición equilibrada es vital para llevar una vida saludable y no enfermar, pero ¿somos conscientes de lo que comemos?.

La comida se ha integrado como un bien más de consumo y como tal se elabora al menor coste y se publicita para obtener un mayor beneficio, es decir, un mayor consumo. El deseo generado a través de la publicidad distorsiona nuestra capacidad de elección y silencia el deseo de nuestro cuerpo. La compleja composición de los productos actuales desorientan al consumidor ¿alguien sabe si es más sano un producto leyendo su etiqueta de composición?

Mientras tanto el silencio de la administración deja desamparado al ciudadano, que es testigo del preocupante incremento de la obesidad infantil al amparo de un estado que no reacciona. Mejorar la información, unas etiquetas más sencillas y un consumidor más responsable, seguro que puede ayudarnos a reducir el preocupante aumento del cancer, los problemas cardiovasculares y otros muchos problemas derivados de NO tener una alimentación óptima.

lunes, 8 de noviembre de 2010

El consumidor activo

Vivimos en el mundo de la información, hoy se nos comunica cualquier noticia al instante aunque esta se haya producido en el más recóndito rincón del mundo. Y todo esto sin movernos del sofá del salón, donde recibimos diariamente las noticias más importantes, que seleccionan para nosotros alguien, que busca aquello que más nos pueda interesar. Ahora con Internet este canal de comunicación se ha vuelto bidireccional y cientos de persona opinan de lo que pasa, de lo que ven y de todo lo que se les pasa por la cabeza.

Internet se ha convertido en la mejor herramienta para pasar de la pasividad a la actividad. Efectivamente no podemos enfrentarnos solos a los grandes problemas de la humanidad, pero ahora podemos expresar ideas y opiniones que nos “socialicen”, que nos unan a personas afines y nos permitan formar grupos grandes, que en algunos casos han llegado a ser inmensos.

Es muy fácil criticar una situación o un problema, pero mucho más difícil es darle una solución, sobre todo porque en la mayoría de casos la solución pasa por un cambio, cambio que empieza en uno mismo y eso siempre es muy difícil. El esfuerzo inicial que hay que hacer para vencer tus propias dudas es enorme.

Ahora que podemos, debemos terminar esta etapa de consumidor conformista, para empezar una nueva etapa de consumidor activista, que opine por todo y de todo, que se comunique y relacione contrastando ideas, buscando y proponiendo alternativas y desarrollando sus propios proyectos.

domingo, 7 de noviembre de 2010

El consumidor desconfiado

Nos hemos dejado engañar durante mucho tiempo, y es que ante todo somos unos comodones con miedo al fracaso y preferimos creernos las mentiras publicitarias a utilizar nuestra razón para desenmascarar los cientos de millones de mensajes publicitarios que diariamente se propagan para conseguir que un producto concreto sea un poco más atractivo en un mercado hipercompetitivo.

En el supermercado, en el banco, en cualquier sitio donde se venda algo debemos estar alerta, incluso en nuestra propia casa cuando cansados de un duro día de trabajo no dejarnos engatusar por las múltiples melodías publicitarias de la televisión, que ya ni siquiera nos hablan de las cualidades del producto, porque ahora las marcas nos habla de conseguir sentimientos, de satisfacer los deseos que ellas mismas han creado. Nos gobiernan, hacen y deshacen en nuestras vidas sin ser percibidas.

Pero no se trata de demonizar a la publicidad, sino de evolucionar. Por eso los consumidores deben aprender y pasar a controlar sus impulsos primarios, con la razón. Sé que es complicado darse cuenta del engaño cuando uno se enfrenta a miles de productos, pero… hagamos una pequeña reflexión y pensemos antes de comprar si realmente es necesario, si realmente es bueno, por qué lo queremos o cuanta energía y trabajo ha sido necesaria en su realización… Seguro que empezamos a darnos cuenta de muchas cosas que hasta ahora habían pasado desapercibidas. ¿cómo se colocan de una forma determinada los productos en las estanterías de un supermercado? ¿cómo se consigue con el diseño de un embase o de una etiqueta que gastemos antes un producto?.

Problemas como el incremento de la obesidad, el tabaco y tantos otros necesitan de la reflexión de un consumidor desconfiado, crítico, que se pregunte continuamente el por qué de las cosas, que despierte, razone y elija en libertad dentro de un mar de mensajes publicitarios.

lunes, 1 de noviembre de 2010

El consumidor responsable

Cada vez somos más conscientes de los grandes problemas mundiales que vamos a tener que afrontar en este siglo, cada día que pasa hay más gente que piensa que hay algo en nuestra sociedad actual, que no funciona correctamente. Solo tenemos que ver las ingentes cantidades de recursos que utilizamos para vivir en los países desarrollados y las millones de toneladas que desechamos, para darnos cuenta que efectivamente nuestro modelo de vida no se puede extender, por la sencilla razón de que vivimos en un planeta donde los recursos son finitos.

Ante esta situación es inevitable que se produzca un ajuste en nuestro modelo social, y es aquí donde el consumidor va a tener un papel fundamental. Acostumbrado y enseñado en el cómodo “comprar, usar y tirar, para volver a comprar”, los consumidores se han dejado llevar por la seductora y cada vez más elaborada publicidad. Pero es en el inofensivo proceso de compra donde él consumidor además del producto debería de adquirir la responsabilidad sobre él mismo.

Con “la responsabilidad” quiero decir que debemos ser conscientes en todo momento de la gran cantidad de materia y energía que ha sido necesaria en el proceso de fabricación y esto debe de hacernos reflexionar obligando a utilizar lo comprado y a no tirar aquello que puede ser todavía de utilidad. Efectivamente darle utilidad a algo de lo que queremos desprendernos requiere un esfuerzo adicional que no hacemos cuando tiramos algo al cubo de la basura, pero es ese el paso que se debe dar.

Nos pasamos nuestra efímera vida acumulando objetos, pensando que algún día pueden hacernos falta a nosotros o a alguno de nuestros descendiente, quien sabe si buscando una continuidad infinita que gane la partida a la muerte, pero Internet me ha enseñado con las películas y la música que no es necesario poseerlo todo, es suficiente con verlo o alquilarlo para disfrutar y si lo compartimos nos enriquecemos socialmente, mientras que si guardamos nos encadenamos a la vida, siempre pensando en la falta, en la carencia.

El pecado no está en comprar, sino en tirar.

BookCrossing

BookCrossing es la práctica de dejar libros en lugares públicos para que los recojan otros lectores, que después harán lo mismo. Si alguien decide liberar un libro vía BookCrossing, tendrá que registrarlo para conseguir un BCID (número de identificación de BookCrossing) que será lo que identifique ese ejemplar concreto en la base de datos del sistema. Ese número de registro lo lleva el libro escrito, directamente en el interior de la cubierta, o bien en una etiqueta en la que se pide a la persona que lo encuentre que entre en la web de BookCrossing y escriba un pequeño apunte para notificar el hallazgo, y finalmente que suelte de nuevo el libro una vez lo haya terminado.

El estadounidense Ron Hornbaker concibió la idea de Bookcrossing y realizo una web el 17 de abril del 2001, desde entonces se ha desarrollado como un movimiento global, que en 2009 cuenta con más de 750.000 miembros en todo el mundo y más cinco millones de libros registrados en su base de datos.

Un proyecto realizado para fomentar la lectura, las relaciones sociales en torno a la lectura y crear una biblioteca mundial donde se intercambien los libros y así evitar el destino de millones de libros en un rincón olvidado de tu estantería. Pero el proyecto desde mi punto de vista va mucho más allá y es casi una filosofía de vida, donde la persona reconoce su efímera existencia y no acumula objetos, simplemente lo utiliza y lo libera para que otros lo utilicen. NO SOMOS LO QUE TENEMOS SINO LO QUE VIVIMOS el BookCrossing va en esa línea y promueve UN CONSUMO RESPONSABLE.

Thank you Julian Assange

Esta persona de 39 años ha destapado la verdad de la guerra de Irak. Ha robado y hecho público 400.000 documentos internos del Ejecito de EEUU con el único objetivo de divulgarlos en una página web (http://wikileaks.org/) y demostrar las mentiras y secretos de la guerra.

Un país como Estados Unidos con muchas virtudes y una democracia consolidada ha ocultado información a su país y al mundo dejando al descubierto como funciona en algunos casos el poder, pidiendo a la sociedad que acepte el coste de una guerra, ocultando la muerte de 120.000 civiles (niños, mujeres, torturas, …).

Ahora, una vez demostrada la violación de las leyes internacionales por Estados Unidos en la guerra de Irak, se deberían de tomar las medidas sancionadoras correspondientes, igual que se han aplicado a otro países. LA CREDIBILIDAD DE LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES ESTA EN JUEGO.

Gracias Julian Assange por luchar por un mundo mejor.

“La sociedad civil esta muerta. Hay una amplia clase de gente que lo sabe y lo está aprovechando para acumular riqueza y poder.” (Julian Assange)

“Periódicos y televisiones se han convertido en seleccionadores de contenidos tutelados.” (Julian Assange)